Seguimiento del olivar: Junio de 2019.

Bastante merma en el cuaje del fruto. A pesar de una abundante muestra en la floración, tan sólo una pequeña parte de fruto ha llegado a sobrevivir.

La cosecha esperada será media tirando a baja.

Tal y como comentábamos en artículos anteriores, el olivar manifestaba una presencia formidable, pero no cabe duda de que la "procesión iba por dentro".

La acusada sequía que venimos sufriendo le ha pasado factura también al olivar, añadido a ello algunos días de altas temperaturas que tuvieron lugar durante la floración.

Pese a tener un buen aspecto la planta (el olivo), no ha tenido fuerza suficiente para afrontar la cantidad de muestra que se disponía a polinizar.

Con el paso de los días se ha podido comprobar que el fruto que ha llegado a sustentarse ha sido muy escaso.

Incluso algunas de las pequeñas aceitunas que han logrado salir al paso en un primer momento, se afligen y llegan a secarse, tal y conforme se muestra en esta fotografía.

Una vez más, esta situación se ha acentuado mucho más en el olivar de secano, ya que la escasez de lluvias no le ha dejado otra opción que adaptarse a lo que hay.

Lo peor de todo, es que tenemos todo un verano por delante que lo que nos traerá, en condiciones normales, será altas temperaturas un día tras otro.

Toca esperar a que pasen estos meses venideros, deseando no sean demasiado agresivos y se mantenga la aceituna que ha sobrevivido; ya que lo que no hay ... no vendrá, refiriéndome al fruto.

El olivar que está provisto de riego, y gracias a que aún tenemos algo de agua en los embalses, tiene otro panorama. Aunque no quiere decir esto que no se haya visto afectado también por la sequía. Ya lo han dicho siempre los más mayores: "Como el agua del cielo, no hay otra".

El tamaño de la aceituna ya es bastante considerable. Dado que hay menor cantidad de fruto, su desarrollo ha de ser más notorio. Por tanto, si no hay otro factor que interfiera, estaremos frente a una campaña de aceituna de "buen tamaño". Ello nos ayudará a obtener Aceites de Oliva Virgen Extra más equilibrados. La proporción de pulpa y semilla nos ayudará a ello; en cuanto a los aromas...será cuestión en buena parte del clima que nos acompañe durante los próximos meses.

Así pues, ahora toca mantener al olivo provisto de agua (de riego, el que podamos hacerlo), de modo que el desarrollo de la aceituna sea el óptimo. Desde mi punto de vista particular, siempre dejar al olivo pasar un poquito de fatiga, pero en su justa medida; en ese momento, aporte de agua, también en su justa medida (nunca en exceso).

En este oficio, como en otros tantos, todos los días se aprende algo...y nunca se acaba de aprender; cada año es diferente, cada circunstancia meteorológica o de otra índole, nos obliga a menudo a cambiar el rumbo previsto.

Ante todo, y cada día, hemos de aprender de las lecciones que nos da la Madre Naturaleza, y tratar de cuidarla para que nos aporte lo mejor de ella.

Nota: Imágenes tomadas entre el 5 y el 20 de junio de 2019.

Lahiguera a 21 de junio de 2019.

Juan José Mercado Gavilán.